LÁCTEOS: ¿Villanos o aliados de tu salud?

Si existe un alimento que se ha ganado una mala fama enorme en los últimos años sin duda son los LÁCTEOS, sobre todo los LÁCTEOS derivados de la VACA. ¿A qué se debe? Bueno, se debe a multitud de argumentos, algunos bastante estrafalarios que se le han atribuido a los lácteos, como por ejemplo que promueven la INFLAMACIÓN, es decir, son PROINFLAMATORIOS, y por eso, son perjudiciales para la SALUD.

Pero, ¿realmente son proinflamatorios los LÁCTEOS? Vamos a analizarlo.

Cuando analizamos la evidencia científica para ver si la ingesta de lácteos son inflamatorios o no vemos que todos los estudios muestran que la ingesta de lácteos NO tiene ningún efecto PROINFLAMATORIO (PMID: 31089732, 32870744, 26287637), es más, en algunos estudios se ve incluso que la ingesta de lácteos pueden ejercer cierto efecto antiinflamatorio (PMID: 33557067, 29179781). Por lo tanto, lejos de que la ingesta de LÁCTEOS puedan promover la INFLAMACIÓN, vemos que estos pueden tener un efecto neutro (ni proinflamatorio ni antiinflamatorio) o incluso antiinflamatorio, sobre todo en el caso de los LÁCTEOS FERMENTADOS como el KÉFIR o los YOGURES DESNATADOS y ALTOS EN PROTEÍNAS e incluso algunos tipos de QUESOS.

Entonces, ¿de dónde sale que los LÁCTEOS promueven la INFLAMACIÓN? Esto ocurre muchas veces por el famoso NUTRICIONISMO o basarnos en algunos compuestos concretos que están dentro de los alimentos y pensar que el hecho de ingerir el alimento en su matriz entera va a tener el mismo efecto que este compuesto aislado.

Por ejemplo, el ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA, que todo el mundo sabe que es un alimento CARDIOSALUDABLE, contiene en su composición hasta un 15% de ÁCIDO PALMÍTICO, es decir, un ÁCIDO GRASO SATURADO, al cual se le atribuyen propiedades perjudiciales para la salud. Sin embargo, en su conjunto el ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA tiene una gran multitud de otros compuestos que son beneficiosos para la salud y por tanto CONTRARRESTAN ese efecto que puede tener el ÁCIDO PALMÍTICO.

Y esto ocurre de manera similar en la LECHE. Sabemos que hay una fracción proteica que se llama BETA-CASEÍNA A1, que predomina en los LÁCTEOS de VACA, y si observamos estudios realizados en animales donde se da esta PROTEÍNA de MANERA AISLADA, se observa un EFECTO PROINFLAMATORIO. ¿Por qué? Porque la BETA-CASEÍNA A1 se convierte en BETA-CASOMORFINA 7 y esta se ha visto que puede aumentar la expresión de CITOQUINAS PROINFLAMATORIAS, incluso elevar los niveles de HISTAMINA, que se correlaciona con la ALERGIA. Sin embargo, se trata de estudios, que además de ser en modelos animales (pocos estudios se trasladan a los humanos), se da de forma aislada no cuando se da LECHE o algún tipo de LÁCTEO en toda su MATRIZ NUTRICIONAL.

Los LÁCTEOS son mucho más que la BETA-CASEÍNA A1. Cuando analizamos cualquier tipo de LÁCTEO en su conjunto, vemos que tiene otros compuestos como la PROTEÍNA DE SUERO (de la cual se saca la PROTEÍNA WHEY) o la LACTOFERRINA que tienen un efecto ANTIINFLAMATORIO. Por lo tanto, esto es uno de los motivos por los que cuando ingerimos los LÁCTEOS ENTEROS en su matriz nutricional entera y no nos basamos en estudios donde se da la BETA-CASEÍNA A1 de manera aislada y sobre todo en animales, vemos que la ingesta de LÁCTEOS no solo no es PRO-INFLAMATORIO sino que incluso puede tener un efecto ANTIINFLAMATORIO.

Sin embargo, mucha gente asegura que los LÁCTEOS, especialmente la LECHE, les causa INFLAMACIÓN. Esto es porque confundimos la HINCHAZÓN ABDOMINAL o los GASES que pueden estar derivados por una INTOLERANCIA a los LÁCTEOS con lo que es la INFLAMACIÓN SISTÉMICA (que es el aumento de los MARCADORES DE INFLAMACIÓN como la PROTEÍNA C REACTIVA en SANGRE). ¿Qué ocurre? Que hay personas que tienen cierta INTOLERANCIA a los LÁCTEOS, bien porque sean INTOLERANTES A LA LACTOSA, un tipo de AZÚCAR que predomina en los LÁCTEOS, o bien porque sean intolerantes a alguna PROTEÍNA de la LECHE y al tomar estos LÁCTEOS pues sientes ese HINCHAZÓN, esa DISTENSIÓN ABDOMINAL, GASES, incluso DOLOR GASTROINTESTINAL y confunden eso con INFLAMACIÓN, pero NO es lo mismo. La INFLAMACIÓN SISTÉMICA es ASINTOMÁTICA, por lo menos a corto plazo. ¿Por qué? Porque esta inflamación NO presenta SÍNTOMAS NO es algo que nosotros notemos a nivel gastrointestinal, sin embargo, está detrás de la mayoría de las PATOLOGÍAS típicas del siglo XXI, como por ejemplo, la DIABETES, ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR, CÁNCER…

Es más, si analizamos algunos estudios donde se ve el impacto del consumo de LÁCTEO sobre algunas PATOLOGÍAS INFLAMATORIAS INTESTINALES, como por ejemplo, el SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE, la COLITIS ULCEROSA e INCLUSO LA ENFERMEDAD DE CROHN, podrían ejercer incluso un EFECTO POSITIVO. Aunque es cierto que no podemos concluir que los LÁCTEOS les vaya a sentar bien a todo el mundo que tiene alguna de estas patologías, ya que la FISIOPATOLOGÍA que hay detrás de cada una de estas enfermedades varía mucho en función de cada persona, por lo tanto, debemos de valorar la tolerancia de estos sujetos a la ingesta de LÁCTEOS.

¿Y por qué puede tener este efecto positivo? Porque los LÁCTEOS son mucho más que LACTOSA, que BETA CASEÍNA A1… son ricos en VITAMINAS A, D y K, en MINERALES como el CALCIO o el ZINC, incluso pueden contener cantidades medio-bajas de OMEGA-3 si son de PASTO y, por último, proteínas ANTI-INFLAMATORIAS como la LACTOFERRINA y la PROTEÍNA DE SUERO. Además, pueden aumentar la producción de EXOSOMAS, unas VESÍCULAS que ayudan con la RESPUESTA INMUNE, REPARACIÓN DE TEJIDOS y SEÑALIZACIÓN CELULAR.

Tampoco producen ACIDEZ o la ACIDOSIS METABÓLICA DE BAJO GRADO que da lugar a la PÉRDIDA DE MINERALES, ya que cuerpo regula de manera efectiva el equilibrio ácido-base, manteniendo el pH sanguíneo dentro de un rango estrecho (PMID: 23181739).

Ahora bien, tampoco pensemos que la ingesta de productos LÁCTEOS SON MILAGROSOS. Los LÁCTEOS ni son tan buenos como nos hicieron creer en los años 80, donde nos recomendaban tomar al menos un vaso de leche al día, pero tampoco son perjudiciales como nos quieren hacer creer hoy ne día muchas fuentes de desinformación.

Hay que decir que la LECHE NO es ningún alimento indispensable, ya que la mayoría de los nutrientes que contiene los podemos encontrar en otros alimentos. Además, a pesar de ser un alimento rico en CALCIO, existen alimentos como la COL RIZADA que contienen bastante más, por lo tanto, es un MITO eso de que la LECHE es indispensable para tener unos HUESOS FUERTES o unos NIVELES DE CALCIO saludables. Al comprar con los VEGETALES INTEGRALES (verduras, frutas, tubérculos, cereales, legumbres, frutos secos y semillas) su consumo, al igual que el resto de los LÁCTEOS NO ha demostrado mejorar la SALUD GENERAL.

Por último, el consumo de LÁCTEOS a pesar de que se haya relacionado con un menor riesgo de CÁNCER COLORRECTAL, algunos estudios han asociado su consumo con un mayor riesgo de CÁNCER DE PRÓSTATA, especialmente los LÁCTEOS GRASOS en un contexto de DIETA ALTA en CALORÍAS (PMID: 34788365). Sin embargo, el consumo de 1 VASO DE LECHE al día no te va a llevar a ningún aumento significativo en cuanto al riesgo de CÁNCER.

En resumen, si ponemos sobre una balanza los BENEFICIOS contra los PERJUICIOS de los LÁCTEOS, los EFECTOS BENEFICIOSOS superan en bastante a los EFECTOS PERJUDICIALES, especialmente en el caso de los LÁCTEOS FERMENTADOS ya que pueden ayudar a mejorar la SALUD DE LA MICROBIOTA.

 

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